Satélites y constelaciones

La señal cifrada de Galileo mantiene la posición real bajo un ataque de suplantación

Cinco satélites Galileo cifraron parte de su señal el 16 de septiembre: la primera posición civil con la distancia autenticada, no solo el mensaje.

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Una mano señala la pantalla de un portátil con el SAS Monitoring Tool, un mapa de la costa de Andøya con dos marcadores de posición, uno E1 y otro E6, y una lectura de la distancia entre ambos
Fotografía: ESA/jensenmedia (Licencia estándar de la ESA)

Cinco satélites Galileo cifraron parte de su señal sobre Europa el miércoles 16 de septiembre y los receptores en tierra calcularon con ella dónde estaban: la primera posición civil autenticada a la vez en los datos que envían los satélites y en la medida del tiempo que tardó la señal en llegar, según EUSPA.

Entre las 14:00 y las 16:00 UTC, los satélites E06, E21, E23, E34 y E36 cifraron una de las componentes de su señal, la E6-C en 1278,75 MHz, que normalmente se emite en abierto. Los receptores instalados en Andøya (Noruega) y en el laboratorio de navegación de la ESA en ESTEC (Países Bajos) determinaron su posición con esas señales cifradas: el estreno en condiciones reales del futuro servicio de autenticación de señal de Galileo, el SAS.

Una señal falsa en el mismo campo

Buena parte de la demostración se hizo durante Jammertest, en la isla de Andøya, donde se emiten al aire interferencias y suplantaciones controladas. Cada septiembre las autoridades noruegas plantean toda clase de escenarios de interferencia y suplantación para que los fabricantes de receptores y quienes desarrollan aplicaciones vean cómo se comportan sus equipos bajo presión, explica la ESA.

La suplantación de señales (spoofing) consiste en emitir señales falsificadas que engañan al receptor sobre dónde o cuándo está, y ya afecta a la aviación y al transporte marítimo, según la EUSPA. Las interferencias y la suplantación se detectan a diario en muchas regiones, también en Europa, y sobre todo en zonas de conflicto o cerca de ellas, dice la ESA. Durante las pruebas los receptores convencionales cayeron en el engaño y dieron posiciones falsas, dice la EUSPA, mientras que el receptor SAS detectó el ataque y mantuvo la posición verdadera.

«Al combinar la autenticación de la señal y la del mensaje de navegación, los usuarios sabrán que pueden fiarse de la posición que les muestra su aparato», dijo el jefe de ingeniería de Galileo en la ESA, Joerg Hahn.

La mitad del cálculo que nadie protegía

Para situarse, un receptor necesita dos cosas: el mensaje de navegación que envían los satélites y la medida de distancia, es decir, el tiempo que tarda la señal en bajar, como lo cuenta la ESA. Galileo autentica el mensaje desde que OSNMA se declaró operativo, en 2025. El SAS se ocupa de la otra mitad.

Y lo hace sin guardar claves secretas en el receptor ni mantenerlo conectado a una estación en tierra, como suelen exigir las soluciones de grado militar, según la EUSPA. Para cada posición, el receptor graba muestras digitales de la señal E6-C cifrada; unos segundos después, la clave OSNMA correspondiente se difunde en la propia señal, y el receptor la usa para verificar lo que grabó y calcular la posición con medidas de distancia de las que puede responder, según la EUSPA. Lo que contrasta con la grabación es público: Galileo vuelve a cifrar fragmentos de la E6-C con claves OSNMA y los publica en la web del Centro de Servicios GNSS Europeo para que los receptores se los descarguen. Esa era la mitad desprotegida: los receptores civiles han tenido pocos medios para comprobar que las señales que usan vienen de verdad de satélites de navegación y no de un transmisor falso.

«Esta demostración es un hito importante para la navegación por satélite de confianza. Al combinar la autenticación del mensaje de navegación con medidas de distancia autenticadas, Galileo refuerza su resistencia a la suplantación y la confianza en la información de posición que da a los usuarios», declaró Guerric Pont, responsable de PNT de la EUSPA.

La constelación de la que salió

Galileo tiene 27 satélites en órbita, según Orbinauts —nuestra lista recoge todos los satélites Galileo que vuelan, estén o no en servicio—, es decir, que en la prueba voló alrededor de una quinta parte de la constelación. Ninguna de las dos agencias dice a cuáles de los 27 corresponden los cinco identificadores de señal.

Detrás de la prueba está toda la cadena europea, aunque las dos agencias reparten el mérito de forma distinta. La EUSPA presenta a la Dirección General de Industria de Defensa y Espacio de la Comisión Europea, con el Centro Común de Investigación, como gestora del programa Galileo y responsable del diseño del SAS; ella misma, como proveedora del servicio, coordinó las pruebas con el operador de Galileo, y la ESA, que desarrolla los satélites y el segmento terreno, apoyó sobre el terreno. La ESA dice que la Comisión definió el concepto y que fueron la ESA y la EUSPA quienes diseñaron la arquitectura y actualizaron los satélites y la infraestructura de tierra.

Qué viene después

Las pruebas siguen con los satélites E14 y E18 del tercer lanzamiento y con otros de la constelación, de camino a la declaración del servicio inicial del SAS en 2027, dice la EUSPA. El año que viene la EUSPA, con la Comisión, la ESA y la industria, hará la validación y la acreditación del servicio antes de declararlo operativo, según la ESA, que añade que el SAS y OSNMA serán gratuitos y de alcance mundial, y que quienes usen el servicio de alta precisión de Galileo tendrán también la autenticación.

Los dos servicios apuntan al usuario corriente y no solo a los gobiernos: son «funciones de protección avanzada para los usuarios del gran público, además del ya disponible Servicio Público Regulado», dijo el responsable del programa Galileo en la ESA, Miguel Manteiga Bautista. Todos los móviles que se venden en el mercado único europeo llevan Galileo garantizado, recuerda la ESA. Pero llegar a uno con el SAS es otro paso: hace falta un receptor que grabe muestras de la E6-C y las contraste con una clave que llega segundos después, y ninguno de los dos comunicados dice cuándo lo hará un teléfono.

Fuentes

Cómo citar

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En una frase
Galileo tenía 27 satélites en órbita el 20 de septiembre de 2026, según Orbinauts.
En una nota
Orbinauts, La señal cifrada de Galileo mantiene la posición real bajo un ataque de suplantación, orbinauts.com/es/noticias/la-senal-cifrada-de-galileo-mantiene-la-posicion-real-bajo-un-ataque-de-suplantacion, órbitas de Space-Track, consultado el 20 de septiembre de 2026.
Bajo un gráfico o una tabla
Source: Orbinauts (orbinauts.com), orbits from Space-Track

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