A Hera le queda muy poco camino. El 22 de octubre encendió sus propulsores durante 31 minutos y redujo en 70 m/s su velocidad respecto a los asteroides Didymos y Dimorphos, a 2300 km de ellos, según informó el equipo de la misión de la ESA el 23 de octubre. Un 90 % del encendido se hizo a primera hora de la mañana; el equipo comprobó cómo había ido y por la tarde encendió el 10 % restante. Hera se acerca ahora a la pareja a 20 m/s, y tres maniobras “de transición” más pequeñas durante la próxima semana deben dejar esa velocidad casi en cero.
Era la segunda de las dos maniobras de frenado. La primera, un encendido de 93 minutos la mañana del 15 de octubre, “se ejecutó dentro de los parámetros requeridos”, dijo el equipo al día siguiente. La ESA había explicado el plan el 7 de octubre: tres propulsores de hidracina encendidos a la vez durante esos 93 minutos para quitar “unos cientos de metros por segundo”, y una semana después un segundo encendido, más corto, para completar casi todo lo que faltara y compensar lo que le hubiera faltado al primero.
Tras dos años alejándose de la Tierra a más de 12 km/s, Hera frena hasta casi detenerse junto a dos rocas de 780 m y 151 m, a 20 m/s ahora y camino de ir al paso. El cronograma de la misión de la ESA fija la llegada el 4 de noviembre.
Lo que ha costado frenar
El sitio de la misión de la ESA detalla cada encendido de la secuencia tal como estaba previsto. La primera maniobra de frenado, BRM-1, se planeó en dos tramos de 181,0 y 20,1 m/s, separados diez horas para ajustar el segundo con el seguimiento Doppler del primero; la ESA aún no ha dicho cuánto frenó en realidad. La segunda, BRM-2, se planeó en dos tramos de 63,3 y 7,0 m/s, 70,3 m/s en total, que cuadran con los 70 m/s que informó el equipo. Las tres maniobras de transición, TRM-1 a TRM-3, entre el 25 y el 31 de octubre, son mucho menores: 5,0, 2,6 y 0,2 m/s. Un breve encendido de prueba el 2 de octubre abrió la secuencia.

El equipo de dinámica de vuelo de la ESA en el ESOC, en Darmstadt, mide cada encendido con los sensores de la propia sonda y con el desplazamiento Doppler y la medida de distancia de su señal de radio, recibida por una de las antenas de espacio profundo de 35 m de la ESA en New Norcia, en Australia. El equipo ensayó todo esto en febrero, cuando la segunda maniobra de espacio profundo del crucero, tres encendidos y una corrección a lo largo de cuatro semanas, cambió la velocidad de Hera en 367 m/s con 123 kg de hidracina, el mayor gasto de combustible de la misión.
Didymos ya está a la vista
Hera ya ha visto adónde va. En su segundo aniversario en el espacio, la ESA publicó la primera imagen de Didymos tomada por Hera: un único punto brillante entre las estrellas, más pequeño que un píxel, identificado al combinar varias imágenes y medir su brillo, desde unos 236.500 km. Los dos asteroides solo se distinguirán como dos en las cámaras de Hera cuando esté mucho más cerca.

A partir de aquí, Hera tiene que encontrar los asteroides por sí misma. Son pequeños y oscuros, así que la sonda los busca y los mantiene centrados en su campo de visión mientras navega, con un software cargado este año. Cuando llenen la imagen, la navegación seguirá rasgos de sus superficies para saber dónde está Hera y cómo se mueve, y hará más trabajo a bordo cuanto más cerca esté.
Qué significa “llegar” aquí
No hay ninguna órbita en la que caer. La gravedad de Didymos es unas 40.000 veces más débil que la de la Tierra, y la de Dimorphos unas 200.000 veces más débil, así que Hera volará una serie de “arcos hiperbólicos” junto a la pareja, como hizo Rosetta en su cometa: arcos de tres y de cuatro días, en un ciclo semanal, que la llevan a entre 20 y 30 km de la superficie de Dimorphos a una velocidad relativa típica de unos 12 cm/s. Cada arco termina en una maniobra, y si una falla Hera simplemente se aleja a la deriva en vez de chocar con nada.
La primera de esas maniobras, ECP-1, es la fecha de llegada de la misión: el 4 de noviembre de 2026 a las 01:00 UTC, el inicio de la fase de caracterización temprana. El cronograma de la ESA advertía de que un retraso de más de un día en BRM-1 habría movido la llegada al 2 de diciembre; BRM-1 se hizo el día previsto.
| Qué | Cuándo | Distancia a los asteroides |
|---|---|---|
| Maniobras de transición TRM-1 a TRM-3 | del 25 al 31 de octubre de 2026 | |
| Llegada: primera maniobra de proximidad, ECP-1 | 4 de noviembre, 01:00 UTC | |
| Fase de caracterización temprana | del 4 de noviembre al 15 de diciembre | de 20 a 30 km |
| Acto de llegada en Berlín, con las primeras imágenes previstas | 25 de noviembre | |
| Fase de caracterización detallada | del 16 de diciembre al 12 de enero de 2027 | de 9 a 20 km |
| Suelta del CubeSat Juventas | 16 de enero | |
| Suelta del CubeSat Milani | 30 de enero | |
| Fase de observación cercana | del 10 de febrero al 28 de abril | de 4 a 22 km |
| Fase experimental | del 1 de mayo al 1 de junio | hasta aproximadamente 1 km de Dimorphos |
| Fin de la misión nominal | 2 de junio de 2027 |
Las fechas son las del cronograma de la misión de la ESA tal como se leía el 23 de octubre, y el plan se mueve si se mueve una maniobra. La fecha del 25 de noviembre es un acto público de llegada en la sala de los dinosaurios del museo de historia natural de Berlín, donde la ESA espera mostrar las primeras imágenes de la fase de caracterización. En esa fase, seis semanas a entre 20 y 30 km, la pareja entera cabe en el campo de visión de la cámara principal: los primeros mapas de ambos asteroides y la primera mirada de cerca al cráter que dejó DART. El equipo de dinámica de vuelo de la ESA sitúa esa fase en noviembre y diciembre, a entre 25 y 30 km, con un paso mínimo a 10 km más avanzado diciembre, la suelta de los dos CubeSats a principios del año que viene, una fase de observación cercana hasta 4 km y una fase experimental que apunta a un solo kilómetro de Dimorphos.
Los CubeSats son el segundo acto de la misión. Juventas lleva un radar para sondear el interior de Dimorphos y después intentará posarse en él; Milani volará más bajo que Hera, de 10 km hasta 2 km, y también intentará aterrizar. Que la propia Hera termine su misión posándose en uno de los polos de Didymos sigue en estudio.
Por qué va allí
En septiembre de 2022 la sonda DART de la NASA chocó contra Dimorphos a unos 22.500 km/h y acortó en 32 minutos su órbita alrededor de Didymos, de 11 horas y 55 minutos a 11 horas y 23 minutos, con un margen de dos minutos. La NASA lo llama la primera vez que la humanidad cambia a propósito el movimiento de un cuerpo celeste. Lo que dejó, un cráter o un asteroide remodelado, y cuánto del empujón vino de la roca despedida, solo se ha deducido con telescopios desde la Tierra. Hera va a medir en detalle cómo respondió Dimorphos al impacto, para que la técnica se entienda y pueda repetirse si algún día un asteroide amenaza la Tierra.
Dimorphos mide 151 m y orbita a una media de 1,15 km de Didymos, de 780 m, a solo 18 cm/s. Ambos son roca oscura y rica en silicio, más o menos tan brillante como las tierras altas de la Luna.
El camino hasta aquí
Hera despegó el 7 de octubre de 2024 a las 14:52 UTC en un Falcon 9 desde Cabo Cañaveral, justo antes de que llegara el huracán Milton, y se separó del cohete 76 minutos después. Una primera maniobra de espacio profundo a finales de octubre de 2024 la apuntó hacia Marte. El 12 de marzo de 2025 pasó junto a Marte a 5000 km, dejando que la gravedad del planeta curvara su rumbo hacia Didymos, un empujón que recortó meses de viaje y ahorró combustible, y fotografió la luna Deimos desde 1000 km a 9 km/s respecto a Marte. La segunda maniobra de espacio profundo, en febrero de 2026, la alineó para el encuentro, y el frenado empezó este mes.

La sonda tiene el tamaño de un coche pequeño: un cubo de 1,6 m con paneles solares que abarcan 11,5 m, unos 1150 kg con el depósito lleno en el lanzamiento y 12 instrumentos contando los de los dos CubeSats. Se pilota desde una sala de control propia en el ESOC a través de las antenas de espacio profundo de 35 m de la ESA en España, Argentina y Australia. El 23 de octubre el sitio de la misión de la ESA la situaba a 197,2 millones de km de la Tierra, y su señal tarda 10 minutos y 58 segundos en llegar.
Hera está mucho más allá de la órbita terrestre, así que no aparece en nuestro mapa. Contaremos la llegada cuando la ESA la confirme.



