Miura 1 vuelve para aprender a aterrizar: el CEO de PLD Space traza el camino de Miura 5 a Miura 9
Raúl Torres desvela un vehículo de ensayo de aterrizaje basado en Miura 1 y repasa lo que falta para que vuele Miura 5 y cómo será Miura 9.

PLD Space construirá una nueva versión de Miura 1, el cohete suborbital que voló en 2023, como un vehículo que despega y vuelve a aterrizar, para aprender a hacer los aterrizajes que necesitarán sus próximos cohetes. Lo desveló Raúl Torres, consejero delegado y cofundador de la empresa ilicitana, en una entrevista de dos horas en el canal de divulgación espacial Control de Misión, publicada el 2 de octubre y grabada en la sede de Elche. Torres contó además con más detalle que nunca lo que falta para el primer lanzamiento de Miura 5 desde Kourou, en la Guayana Francesa, el plan para recuperar su primera etapa y los motores de Miura 9, su cohete más grande.
Las líneas generales ya se conocían. El 10 de septiembre, durante la visita del presidente del Gobierno, PLD fijó el primer vuelo de demostración de Miura 5 para el primer semestre de 2027 y rebautizó el cohete al que hasta entonces llamaba Miura 5 Block 1.2: ahora es Miura 9. La entrevista completa buena parte de lo que aquellos anuncios dejaban fuera.
Miura 5: lo que falta antes del lanzamiento
Las piezas grandes del cohete del primer vuelo están fabricadas, según Torres: los tanques de las dos etapas, los depósitos de helio a alta presión, las cinco cámaras de combustión de la primera etapa y la de la segunda, la cofia y la interetapa. Faltan por llegar componentes de las turbobombas, entre las decenas de miles de piezas menores del interior, y la integración ya está en marcha.
En Kourou, la sala de control del lanzamiento está terminada, en una parte del centro de control que usaba el Soyuz hasta que dejó de volar desde la Guayana. La nave donde se ensambla el cohete en horizontal ya está levantada, y sus salas y equipos deberían estar listos en diciembre. Lo que más tarda es la zona de lanzamiento, que debería quedar terminada en el primer trimestre de 2027. Primero, un gemelo de Miura 5 que nunca volará, el vehículo de calificación, servirá para probar la plataforma: los umbilicales, la puesta en vertical y el acople entre cohete y rampa.
Después llega el ensayo general, una cuenta atrás con los propelentes cargados. Torres calcula unos tres meses entre ese ensayo y el lanzamiento, que PLD prevé para el primer semestre de 2027. El CNES, la agencia espacial francesa, y la ESA ya han autorizado a PLD a usar las instalaciones de Kourou y las estaciones de seguimiento de la ESA. Falta la autorización de seguridad: confianza en el sistema de terminación de vuelo, una trayectoria segura y la capacidad del cohete de detectar sus propios fallos. Torres espera tenerla hacia la fecha del ensayo. Además, el 1 de octubre PLD y el CNES acordaron estudiar una segunda plataforma de lanzamiento en el complejo ELM-Diamant de Kourou para Miura 5 y Miura 9.
Preguntado por lo que le quita el sueño, Torres citó el lanzamiento y construir la plataforma y, antes aún, terminar la calificación de los motores, que llamó la clave. Es muy probable, dijo, que los motores de calificación sigan encendiéndose en el banco de ensayos mientras el cohete de vuelo se integra en Kourou.
El objetivo del primer vuelo es la órbita, pero Torres puso el listón más bajo: llegar a la separación de etapas, como hizo el Terran 1 de Relativity, ya sería una hazaña, y para celebrarlo «no habría suficientes cubatas en Kourou». PLD tiene músculo financiero para aguantar varios fallos, y la idea es tener el segundo cohete en el hangar mientras el primero está en la rampa: si el primero llega a órbita, el segundo ya llevará a un cliente.
Así será el primer vuelo
El primer cohete vuela en la configuración que PLD llama Block 1.0: la primera etapa no se recupera, pero su motor central puede volver a encenderse. El vuelo, paso a paso, según lo describió Torres:
| Paso | Qué ocurre |
|---|---|
| Despegue | Los cinco motores Teprel-C se encienden en la rampa, alimentados por un umbilical; los cinco se orientan para guiar el cohete. |
| Tras la máxima presión aerodinámica | En algunas trayectorias, el motor central se apaga cuando la aceleración llega a unos 6 g. |
| Fallo de un motor | El cohete puede perder un motor y seguir volando con los otros cuatro. |
| Separación | Se sueltan cuatro retenedores y cuatro empujadores separan las etapas; el motor de la segunda arranca durante la separación, mientras sus pequeños motores de control mantienen asentado el propelente. |
| Cofia | Se abre unos segundos después, y la segunda etapa sigue hasta la órbita. |
| Giro de la primera etapa | Se da la vuelta, con los motores por delante, y reenciende el central, alimentado desde un panel a bordo, para frenar. |
| Frenado | Entre 5 y 10 segundos en el primer vuelo y hasta unos 30 en los siguientes, lo que reduce a menos de la mitad la distancia que recorre la etapa. |
| Reentrada | Una etapa vacía de la altura de un edificio de ocho plantas cae a siete u ocho veces la velocidad de una bala, con sensores adicionales que miden el calentamiento. |
En el primer vuelo, suponiendo que todo lo anterior salga bien, se espera que la etapa se desintegre en la reentrada. El modelo de PLD dice que debería romperse entre 35 y 40 km de altitud; si así ocurre, Torres lo contaría como un éxito, porque confirmaría el modelo.
Recuperar la primera etapa
La siguiente configuración, Block 1.1, añade más protección térmica y un ballute, mezcla de paracaídas y globo. Un generador de gas, como el airbag de un coche, lo infla entre 40 y 50 km, a unas ocho veces la velocidad del sonido. PLD lo está desarrollando con una empresa y una agencia espacial estadounidenses, que Torres no nombró, y dijo que será uno de los ballutes hipersónicos más grandes del mundo. Su función no es tanto frenar la etapa como estabilizarla: sin él, cabecearía durante toda la reentrada (Torres habló de unos 7 grados a cada lado, una cifra que reconoció exagerada) y podría voltearse y romperse.
A unos 10 km se suelta el ballute y se abre un paracaídas; la etapa cae al mar, flota y se recoge. Que un vuelo lleve el sistema o no dependerá de cuánta capacidad necesite la órbita del cliente.
Miura 9: nueve motores nuevos y una barcaza

El plan siempre fue que Miura 5 aterrizara sobre patas, contó Torres, pero PLD vio que el combustible necesario para volver dejaba una carga útil cercana a cero. Un cohete de 2,5 m con siete motores seguía sin dar la talla; con 3 m y nueve motores las cuentas salían, incluso aterrizando la etapa en una barcaza. Ese cohete es Miura 9. Sus motores de primera etapa no serán los Teprel-C actuales sino una versión nueva, el Teprel-D, cuyo nombre se desvela por primera vez en la entrevista: al menos 30 toneladas de empuje cada uno, un 50 % más que el Teprel-C, con el mismo diseño de base.
| Miura 5 | Miura 9 | |
|---|---|---|
| Altura | 35,7 m | 42 m |
| Diámetro | 2 m | 3 m |
| Primera etapa | 5 Teprel-C de 190 kN cada uno | 9 Teprel-D de al menos 30 t (unos 300 kN) cada uno |
| Segunda etapa | 1 Teprel-C Vacuum | 1 Teprel-C adaptado al vacío |
| A órbita heliosíncrona | unos 500 kg | hasta 1500 kg |
| A órbita ecuatorial | en torno a 1 t | cerca de 4 t |
| Primera etapa tras el vuelo | ballute, paracaídas y mar, en vuelos posteriores | aletas de rejilla y patas, aterrizaje en una barcaza |
Miura 9 se diseña desde el principio con aletas de rejilla y patas de aterrizaje, aunque puede que su primer vuelo no las lleve. Aterrizará en una barcaza autónoma en pleno océano, como el Falcon 9: volver a Kourou es posible, explicó Torres, pero costaría tanta carga útil que el cohete probablemente quedaría en la franja baja de Miura 5. Su horquilla de 800 kg a 4 t apunta a IRIS² y a las demás constelaciones europeas en desarrollo. Forma parte del contrato de 158,9 millones de euros de PLD con la ESA en el European Launcher Challenge.
Casi todo se hereda de Miura 5, según Torres: el mismo utillaje de tanques, la aviónica y la producción de motores. De la estructura, solo los domos de los tanques se encargan fuera, a proveedores españoles.
Miura 1 vuelve, para aprender a aterrizar
Antes de Miura 9, PLD ensayará el aterrizaje con un vehículo de despegue y aterrizaje vertical cuyo nombre en clave es un animal que Torres aún no quiso desvelar. Su primera versión es un Miura 1 reconvertido, algo más grande y más chato, con un motor de Miura 1 mejorado que puede regular su empuje. Primero despegará, se mantendrá en vuelo estacionario y aterrizará en las instalaciones de ensayo de PLD en Teruel, para validar el software de guiado y el control del motor y de los pequeños propulsores de maniobra.
Después, de momento con esta primera versión, intentará subir a unos 30 o 40 km, caerá con el motor apagado, guiado por aletas de rejilla, y amerizará en el Atlántico. Torres no quiso decir desde dónde despegará: «podemos imaginar dónde». Miura 1 voló el 7 de octubre de 2023 desde el centro de El Arenosillo del INTA, en Huelva, subió a 46 km y cayó en el Atlántico. PLD está fabricando además boyas para retransmitir el aterrizaje en directo.
Una segunda versión usará una primera etapa completa de Miura 5 con un solo Teprel-D, al estilo del Grasshopper de SpaceX. Para aterrizar hace falta un motor que baje al 60 % de su empuje o menos; el Teprel-C no baja de un 80 % aproximadamente, y esa es una de las razones del motor nuevo.
Miura Next y Lince
Miura Next, el cohete pesado que vendrá después de Miura 9, es solo un poco más ancho, con 3,6 m, pero necesita un motor cinco veces más potente: 1,5 MN, de ciclo cerrado y rico en oxígeno, con nombre en clave propio y que ya no será un Teprel. Torres lo comparó con el soviético NK-33. Cada núcleo llevará cinco; con dos propulsores laterales, el cohete quedaría entre el Falcon 9 y el Falcon Heavy, y una versión de cuatro propulsores laterales podría necesitar un núcleo central distinto. El motor es lo que marca el ritmo, y el objetivo es que se empiecen a ver cosas de él en 2027.
Lince, la cápsula tripulada de PLD, va ligada a Miura Next. Su ensayo de aborto en vuelo desde Kourou podría hacerse sobre la primera etapa de Miura 5 o de Miura 9; está por decidir, y Torres prometió novedades sobre Lince el año que viene. Los dos programas llevarán entre cinco y siete años.
Cuántos cohetes
PLD ya puede fabricar las estructuras de ocho cohetes al año y casi 60 motores, que en la práctica son entre seis y ocho cohetes una vez descontados los ensayos de motores y las piezas rechazadas. Los motores suponen más de la mitad del coste de un cohete. El plan es tener al menos dos cohetes en 2027 y cuatro en 2028, luego intentar llegar a ocho, después quince y, al final, unos 30 al año, más o menos uno por semana. Para pagarlo, la empresa ha captado 488 millones de euros desde su fundación; Torres cifró el reparto en un 65 % privado y un 35 % público, la mayor parte de lo público como capital.
El mercado europeo de lanzamientos
Los fabricantes de satélites andan cortos de lanzamientos, dijo Torres, y ni siquiera dos cohetes europeos volando a menudo cubrirían la demanda. Celebró la llegada a órbita de Isar Aerospace, en el segundo vuelo de su cohete Spectrum el 5 de septiembre («Por fin tengo un competidor»), aunque dejó caer que duda de que sus cargas llegaran a la órbita prevista. Lo que importa a los clientes, defendió, es la fiabilidad: dejar un satélite en una órbita equivocada es peor que dejarlo en tierra, y PLD aspira a una fiabilidad muy superior a la de Spectrum.
Sobre una base de lanzamiento en Canarias, Torres explicó que PLD tiene un estudio con varios emplazamientos posibles a disposición de la Administración, pero que una base canaria solo serviría para órbitas polares y, en su caso, heliosíncronas, por un corredor estrecho parecido al de Isar en Andøya, y que la decisión debe guiarse por criterios técnicos y no políticos.
Fuentes
- Control de Misión, «Todos los detalles del cohete más ambicioso de EUROPA: Miura 9 (PLD Space)», entrevista a Raúl Torres, 2 de octubre de 2026
- PLD Space, «El presidente del Gobierno visita PLD Space para conocer cómo construye desde España capacidad europea de acceso al espacio», 10 de septiembre de 2026
- PLD Space, «PLD Space y el CNES avanzan juntos en las futuras capacidades de lanzamiento de Europa desde el Centro Espacial de la Guayana», 1 de octubre de 2026
- PLD Space, «La ESA selecciona a PLD Space para desarrollar la próxima generación de lanzadores privados europeos», 27 de agosto de 2026
- PLD Space, «PLD Space amplía su ronda Serie C hasta los 288 millones de euros con un tramo adicional de 108 millones de euros», 1 de septiembre de 2026
- PLD Space, Miura 5
- PLD Space, Miura 9
- PLD Space, Miura 1
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