Lanzamientos

Un avión de investigación alemán persigue la estela de un cohete en un primer ensayo para medir las emisiones de los lanzamientos

El cohete sonda MAPHEUS-17 del DLR alcanzó los 291 km desde Suecia el 1 de octubre y dio a sus experimentos unos siete minutos de casi ingravidez.

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Un cohete estrecho y oscuro asciende sobre una llama blanca y amarilla desde un banco de niebla baja y gris, con una columna de gases amarillenta y luminosa detrás; a su derecha asoma de la niebla la punta de un mástil de celosía, y al fondo se ve una loma de bosque oscuro entre las nubes
Fotografía: SSC Space (© SSC Space)

Por primera vez, el Centro Aeroespacial Alemán (DLR) ha ensayado si se pueden medir los gases de un cohete en la atmósfera, y cómo. Pocos minutos después de que su cohete sonda MAPHEUS-17 despegara de Suecia el 1 de octubre, el avión de investigación Falcon 20E del DLR entró en el espacio aéreo que el control de tráfico aéreo había vuelto a abrir y voló en círculos durante cerca de una hora, entre 2 y 6 km de altura, intentando atravesar la estela mientras se extendía y se diluía.

El motivo es el número de lanzamientos. Con cohetes que despegan cada vez más a menudo, sobre todo para desplegar megaconstelaciones de cientos a decenas de miles de satélites, su posible efecto en la atmósfera «recibe cada vez más atención», según Anke Pagels-Kerp, responsable de Espacio en la junta directiva del DLR. Esta vez el objetivo era demostrar que esas mediciones son posibles y cómo hacerlas mejor; el comunicado del DLR aún no da resultados.

El cohete

El MAPHEUS-17 despegó del Esrange Space Center, en el norte de Suecia, a las 08:51 hora local del 1 de octubre (06:51 UTC), con más de 360 kilos de experimentos. Subió hasta una altura máxima de 291 km, según SSC Space, que opera la base, y los experimentos tuvieron unos siete minutos de casi ingravidez antes de que un paracaídas frenara la carga útil y un helicóptero la recuperara.

No llegó a órbita, ni lo pretendía: un cohete sonda sube y vuelve a caer, y los minutos de caída libre son lo que buscan los experimentos. MAPHEUS, el programa del DLR de experimentos de física de materiales en microgravedad, vuela más o menos una vez al año desde 2009, de modo que un experimento puede volar, mejorarse y volver a volar.

El cohete mide casi 12 metros, pesaba 2,3 toneladas al despegar y voló unos 16 minutos sobre la tundra. Lo impulsaron dos motores: un Red Kite, desarrollado por el DLR y Bayern-Chemie, en la etapa inferior y un Improved Malemute en la superior. Tras separarse las etapas, la carga útil de la punta siguió una trayectoria parabólica y los experimentos quedaron en caída libre.

El vuelo del año pasado llevó más carga, pero no subió tanto. MAPHEUS-16, en noviembre de 2025, fue el primero con dos Red Kite y subió unos 500 kilos de experimentos a casi 260 km, con algo más de seis minutos de microgravedad. MAPHEUS-17 llevó menos carga, pero subió más y dio a sus experimentos más tiempo de microgravedad.

Qué voló

Repitió vuelo ARTEC, un experimento del DLR: cinco hornos en miniatura funden muestras de aleaciones metálicas poco antes del despegue y las dejan solidificar en cuanto empieza la microgravedad, para ver cómo solidifica una aleación sin que la gravedad intervenga.

Otros diez experimentos más pequeños viajaron en dos módulos MOSAIC, cuyo formato básico es un cubo de 10 cm, como en los satélites pequeños. Entre ellos, VESICOLOS, un microscopio en miniatura del DLR para estudiar células, biopelículas y membranas, que con este vuelo da un paso hacia su uso en una estación espacial en órbita, y TEGonaut, que prueba generadores termoeléctricos como fuente de energía sin piezas móviles. Cuatro eran de equipos jóvenes: la iniciativa Jugend hackt y alumnos de los laboratorios escolares del DLR en Colonia y Oberpfaffenhofen. El DLR probó además nuevos ordenadores de vuelo, entre ellos sistemas de la empresa emergente escocesa Aurora Avionics, junto con el procesado de señales GPS y la transmisión de grandes volúmenes de datos.

SSC Space llevó su propio Shared Module, una plataforma en la que varios experimentos comparten la misma infraestructura. A bordo iban un estudio de solidificación de aleaciones, investigación biológica con insectos, un experimento de una asociación juvenil sueca de astronomía y una investigación australiana sobre el cáncer.

Fuentes

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