El satélite de inteligencia artificial de Google ya ha respondido a su primera petición. El 30 de octubre, la empresa contó que, durante un paso sobre una estación terrena, su equipo envió una petición al modelo abierto Gemma 4 que lleva a bordo el prototipo de Project Suncatcher para pedirle un haiku sobre estar en el espacio. El poema llegó a tierra cuando el satélite pasaba cerca de Svalbard (Noruega): «Blue marble below / Data streams in silent grace / Starlight feeds my core» («Canica azul abajo / los datos fluyen con gracia silenciosa / la luz de las estrellas alimenta mi núcleo»).
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- Project Suncatcher M1
Satélite
Google lo llama el hito «Hello World» de la misión, por el «hola, mundo» que los programadores hacen escribir a una máquina nueva como primera prueba. El satélite despegó el 1 de octubre, y desde entonces el equipo ha ido cumpliendo su lista de puesta en servicio: ha encendido las bandejas del ordenador principal y de las TPU, y ha ejecutado las primeras pruebas de aprendizaje automático. Las TPU, unidades de procesamiento tensorial, son el hardware de IA propio de Google. Después del haiku llegaron quintillas humorísticas sobre el espacio y peticiones para que la carga útil informara de su propio estado técnico.
Un estreno para los chips de centro de datos de Google
Google presenta el poema como la primera respuesta de IA en órbita de una TPU de las que se usan en centros de datos, es decir, de un chip como los que Google tiene en sus centros de datos en tierra. Es, por tanto, un estreno para las TPU de centro de datos de Google, no para los chips de centro de datos en el espacio. Starcloud, una empresa que aspira a construir centros de datos en órbita, lanzó su satélite Starcloud-1 en noviembre de 2025 con una GPU H100 de Nvidia, y asegura que en diciembre de 2025 ejecutó allí una versión de un modelo de IA de Google y entrenó un pequeño modelo de lenguaje, el nanoGPT de Andrej Karpathy.
Ahora, el calor y la radiación
Quedan por delante las pruebas que evaluarán cómo rinden las TPU sometidas al estrés térmico y a la radiación en órbita. Demostrar que pueden ejecutar tareas de forma fiable en el espacio, dice Google, allana el camino a su siguiente hito: dos satélites interconectados en 2027.
Entre la luz y la sombra
El prototipo no vuela en el tipo de órbita que Google tiene en mente para el sistema definitivo. La constelación que esbozó en noviembre de 2025 probablemente volaría en una órbita heliosíncrona crepuscular, expuesta a una luz solar casi constante. El prototipo, según nuestros cálculos a partir de sus últimos elementos orbitales, da una vuelta a la Tierra cada 95 minutos a entre unos 516 y 544 km de altura, en una órbita heliosíncrona que cruza el ecuador rumbo al sur sobre las 10:30 de la mañana, hora local. Por eso atraviesa la sombra de la Tierra durante unos 35 minutos en cada órbita.

Cómo probó Google los chips en tierra antes del lanzamiento, y por qué quiere llevar la IA a la órbita, lo contamos en nuestro artículo sobre el lanzamiento.
Sigue leyendoGoogle quiere saber si los centros de datos de IA pueden funcionar en el espacio. El primer paso ya está en órbita: un satélite que comprueba si sus chips de IA sobrevivenCómo lo hemos calculado
Nuestras cifras salen de los datos orbitales públicos del satélite (número de catálogo 100902) que publica Space-Track, el catálogo de la Fuerza Espacial de EE. UU., tal como estaban el 1 de noviembre de 2026 a las 22:41 UTC. A partir de ellos calculamos su recorrido a lo largo del 2 de noviembre: su altura, cuánto tarda cada órbita, a qué hora cruza el ecuador y el tiempo que pasa en la sombra de la Tierra. Son estimaciones nuestras, no cifras de Google. El satélite se puede seguir en el mapa en directo.



