Los socios de la Estación Espacial Internacional han decidido dejar cerrada para siempre la PrK, el pequeño túnel de paso de la parte trasera del módulo ruso Zvezda, por una fuga de aire que no consiguen detener, según publica Russianspaceweb en su página de 2026, actualizada el 31 de octubre. El sitio es obra de Anatoly Zak, periodista nacido en Moscú que cubre el programa espacial ruso desde principios de los noventa, cuando informaba para el diario moscovita Nezavisimaya Gazeta. La parte pública de su página no identifica sus fuentes, y ni la NASA ni Roscosmos han anunciado la decisión. Pero coincide con lo que dos responsables de la NASA, que pidieron no ser identificados, contaron en junio a Eric Berger, editor de espacio de Ars Technica: que Rusia daría de baja el túnel.

La PrK es el corto pasillo que une Zvezda con el puerto de atraque de la parte trasera de la estación. A ese puerto llegan los Progress, los cargueros sin tripulación de Roscosmos, que llevan cada uno unas tres toneladas de comida, combustible y suministros y, meses después, se marchan cargados de basura para desintegrarse en la atmósfera. Para llegar a uno y descargarlo, los cosmonautas tenían que llenar el túnel de aire, y sus grietas pierden aire cada vez que la presión sube o baja. Un Progress en ese puerto tiene además otra tarea: encender sus motores para elevar la órbita de la estación, como hace el Progress 91 en la foto de arriba.

Dos puertos para cada carguero

Según Russianspaceweb, el primer carguero que trabajará así será el Progress MS-36 (el Progress 97 en la numeración de la NASA), que un cohete Soyuz debe lanzar desde Baikonur el 24 de noviembre para acoplarse al módulo Poisk el día 26. La carga se sacará por las escotillas abiertas de Poisk. Después la nave pasará al puerto de popa, el mejor lugar para encender sus motores porque allí quedan alineados con el eje principal de la estación, aunque ese puerto ya no da acceso a su sección de carga. A partir de entonces será la norma: prácticamente todos los Progress se acoplarán dos veces, una para descargar y otra para elevar la estación, hasta que se la saque de órbita, como está previsto.

Ilustración: vista lateral esquemática del extremo ruso de la ISS, con el título Progress MS-36: dos puertos. De izquierda a derecha: Zarya, que se desvanece hacia el resto de la estación; un nodo redondo con Poisk encima y Nauka debajo; el largo módulo Zvezda, estrecho por delante y cada vez más ancho hacia su extremo trasero, que es plano; y dentro de ese extremo la PrK, un túnel corto teñido de rojo y con grietas, tras una escotilla naranja con el rótulo Escotilla cerrada para siempre. Un carguero con dos alas solares está acoplado sobre Poisk, con los pasos 1, acoplarse a Poisk, y 2, descargar por Poisk. Una flecha discontinua lo lleva en arco hasta el puerto del final de la PrK, donde la misma nave, con el paso 3, volver a acoplarse en popa y elevar la órbita, enciende un penacho brillante hacia la derecha; allí un rótulo dice Sin acceso a la carga. Sin escala.
Cómo debe sortear el Progress MS-36 la PrK cerrada, según Russianspaceweb. Ilustración: Orbinauts

Según lo describieron los responsables de la NASA, los cosmonautas dejarán de entrar en la PrK y de intentar presurizarla; los Progress podrán seguir usando su puerto para trasvasar fluidos o para otras tareas, y Rusia tendrá que recurrir a otros puertos para subir los suministros a bordo. Para la NASA, eso debería eliminar el riesgo de una despresurización rápida que llevaba años aceptando a regañadientes.

Cómo se ha llegado hasta aquí

La PrK tiene grietas desde 2019 por las que se escapan pequeñas cantidades de aire, y Roscosmos les ha aplicado selladores provisionales y permanentes. La semana del 1 de junio, mientras se trabajaba con la carga del Progress 95, Roscosmos vio que la fuga subía a unos 0,9 kg (dos libras) al día y encontró nuevos puntos de posible fuga.

El 5 de junio, Roscosmos explicó que sus controladores habían detectado la fuga al llevar la PrK a la presión de la estación y que los cosmonautas habían encontrado dos posibles puntos por los que se escapaba el aire. Sellaron el primero con Germetall-1, un sellador de dos componentes, y preparaban el sellado del segundo, en la parte cónica del túnel. Esa misma mañana Roscosmos optó por una inspección y una reparación estructural más a fondo: cortar un soporte, con un método que, según la NASA, podía aumentar el riesgo para la estructura. La NASA mandó a los cuatro tripulantes de la Crew-12 y al astronauta Chris Williams a refugiarse en la nave Dragon de SpaceX. Poco después Roscosmos aplazó la reparación para hacer más mediciones, algo que la NASA respaldó con firmeza, y la tripulación volvió a su trabajo habitual. En su comunicado, publicado cuando ya habían salido de la Dragon, Roscosmos aseguró que ni la tripulación ni los sistemas de la estación habían corrido peligro y que la presión a bordo se mantenía estable.

Las grietas se deben a la corrosión, y con las nuevas halladas a principios de junio ya eran unas 16.

Dónde están ahora los cargueros

A mediados de octubre, los dos puertos que debe usar el MS-36 estaban ocupados: según la NASA, el Progress 95 y el 96 seguían en la estación. El Progress 95 (MS-34 en la numeración rusa) se acopló al puerto de popa de Zvezda el 27 de abril para quedarse unos seis meses, un plazo que se cumplió a finales de octubre; la NASA no ha informado de su partida. El Progress 96 (MS-35) se acopló a Poisk el 19 de septiembre para quedarse unos cinco meses. Russianspaceweb prevé lanzar el Progress MS-37 el 2 de diciembre, una semana después del MS-36. Ni la NASA ni Russianspaceweb han dicho cómo se moverán las naves antes del 26 de noviembre.

Quién mantiene la estación en órbita

Acaben los cargueros en el puerto que acaben, la estación tiene que elevar su órbita una y otra vez. Los Progress no son los únicos que lo hacen: el Cygnus XL de Northrop Grumman lo hizo el 27 de agosto, con sus propulsores encendidos 20 minutos y 43 segundos, y de nuevo el 25 de septiembre, durante 18 minutos. Según Orbinauts, la altitud media de la ISS ha bajado cerca de 1,4 km en las cinco semanas transcurridas desde que elevó su órbita por última vez, a finales de septiembre, y el 2 de noviembre la estación orbita entre 415 y 425 km sobre la Tierra.