El Meteor 2-7, un satélite meteorológico soviético en silencio desde 1984, sí se fragmentó en órbita el 5 de octubre. El 4 de noviembre el catálogo de EE. UU. añadió cuatro trozos nuevos de basura espacial desprendidos del satélite, los cuatro en su misma órbita, y nuestra página de la fragmentación la marcó como confirmada esa misma mañana. Cuando informamos de ella el 9 de octubre, aún era una sospecha: un pequeño salto en la órbita del satélite y el radar de LeoLabs apuntaban a ella, pero no se había catalogado ningún trozo.
En este artículo
- Meteor 2-7
Satélite
- Trozo del Meteor 2-7 1981-043AC
Fragmento
- Trozo del Meteor 2-7 1981-043AD
Fragmento
- Trozo del Meteor 2-7 1981-043AE
Fragmento
- Trozo del Meteor 2-7 1981-043AF
Fragmento
Los cuatro trozos
El catálogo llama a los cuatro «METEOR 2-7 DEB». Todos orbitan entre unos 820 y 890 km de altura, en el mismo plano que el satélite, inclinado 81° respecto al ecuador. El catálogo clasifica dos de ellos como blancos de radar medianos y uno como pequeño, y no da tamaño para el cuarto.
En un mes se han dispersado mucho a lo largo de la trayectoria del satélite. La fragmentación los lanzó a cerca de un metro por segundo, lo bastante para que cada uno dé la vuelta unos segundos antes o después que el Meteor 2-7, y hoy dos van miles de kilómetros por delante de él y dos por detrás. Si se recorren hacia atrás, las cuatro órbitas se encuentran con el satélite el 5 de octubre.

No son los primeros trozos del Meteor 2-7. Con estos cuatro, el catálogo recoge 26 trozos de basura con el nombre del satélite, los anteriores desprendidos en sucesos previos; 15 de los 26 siguen en órbita. Cómo salió a la luz esta fragmentación, por el radar de LeoLabs y un salto en la órbita del satélite, se cuenta en nuestra primera noticia.
Sigue leyendoEl Meteor 2-7, satélite meteorológico soviético inactivo desde 1984, podría haberse fragmentadoCuándo y por qué se fragmentó
No se sabe qué la causó: algo chocó con el Meteor 2-7 o se desprendió de él. Jim Shell, analista de basura espacial, sitúa la fragmentación a las 09:45 UTC del 5 de octubre, con un margen de 10 minutos, cuando el satélite estaba cerca del punto de su órbita más alejado del ecuador, donde la basura es más densa a su altura. Por eso se pregunta si lo golpeó alguno de los muchos trozos de basura que nadie sigue, aunque cree que probablemente nunca se sabrá.
LeoLabs estimó unas decenas de fragmentos al confirmar el suceso el 7 de octubre. Un mes después el catálogo recoge cuatro, así que puede que se añadan más, y la página de la fragmentación irá mostrando cada trozo nuevo que se catalogue. El propio Meteor 2-7 puede seguirse en el mapa en directo.



