El observatorio Neil Gehrels Swift de la NASA reentró en la atmósfera terrestre el miércoles 4 de noviembre, casi 22 años después de su lanzamiento. La Fuerza Espacial de EE. UU. confirmó la reentrada a las 12:39 UTC sobre la región de Sumatra Septentrional, en Indonesia, a unos 3,4° de latitud norte y 98,6° de longitud este, donde eran las 19:39. La NASA esperaba que la mayor parte de la nave se desintegrara al caer, pero afirma que algunos componentes podrían haber sobrevivido a la reentrada. No ha dicho si se ha encontrado alguno.
El Swift llegó desde el océano Índico, rumbo al noreste. En sus últimos minutos cruzó el mar al oeste de Sumatra y pasó sobre el norte de la isla, como muestra el mapa al principio de esta página.
Un final rápido
La caída se aceleró hasta el último momento. A primera hora del 27 de octubre, la altura media de la órbita del Swift era de unos 255 km y perdía casi 4 km al día. Los últimos elementos orbitales publicados, de última hora del 3 de noviembre, lo situaban a unos 184 km, más de 20 km más abajo que la víspera.
Los pronósticos se fueron afinando a la par. El 31 de octubre, la predicción de reentrada de Space-Track daba las 09:25 UTC del 4 de noviembre, más o menos 18 horas. El 3 de noviembre daba las 10:47 UTC, más o menos cinco horas. Desde la madrugada del 4 de noviembre se fijó en las 12:42 UTC, primero más o menos dos horas y luego una: a tres minutos de la hora que la Fuerza Espacial confirmó después.
Cómo llegó el Swift a caer, desde el robot enviado para elevarlo hasta sus dos últimos meses de ciencia, se cuenta en nuestra noticia de la semana anterior:
Sigue leyendoSe prevé que el observatorio Swift de la NASA reentre el 4 de noviembreDiseñado para dos años, voló casi 22
El Swift se lanzó el 20 de noviembre de 2004 para captar estallidos de rayos gamma, las explosiones más potentes del cosmos, con una misión prevista de dos años. Funcionó más de diez veces ese tiempo y observó más de 2000 de ellos. La NASA anunció el fin de la misión el 23 de octubre, después de que la creciente resistencia de la alta atmósfera hubiera dejado la nave en modo seguro.



